Los participantes hacen un corro. Dos de ellos asumen un rol especial: uno hace de lluvia y otro, a cuatro patas, de caracol. Ambos llevan los ojos vendados. El objetivo de la lluvia es pillar al caracol. Los participantes del corro no pueden hablar, pero sí ayudar a la lluvia a que cazar al caracol según la intensidad de palmadas que den:
- Cuando la lluvia y el caracol se encuentren lejos, los niños darán palmadas muy despacio y suaves.
- Cuando se vayan acercando, darán palmadas cada vez más fuerte y rápido a medida que se aproximan.
De esta manera la lluvia sabe si se está acercando o alejando del caracol y viceversa. Se trabaja la discriminación auditiva (reconocimiento de ritmos e intensidades) y la propiocepción (al ir con los ojos vendados).
Cuando la lluvia haya pillado al caracol, pueden cambiarse el rol o salen dos nuevos participantes.

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